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Extractos de artículos de prensa alusivos al Puente de Palo. |
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“La ciudad se queda definitivamente sin su barranco. Digan lo que digan, el estilo de Las Palmas se resquebraja con la ausencia de ese viejo amigo de Vegueta y Triana a cuyas exequias asistimos con numantina inconsolación. ¡Santo remedio! Como un gigantesco dragón, avanzan los túneles que están a punto de arrasar con los puentes de una ciudad desconocida, cuyo desaliento se ha venido pulsando desde el mismo día en que enterraron a Luis Millares y, haciendo de tripas corazón, Fray Lesco lanzó su famosa admonición sobre el alma de Las Palmas.”
O.F.C.
Diario Las Palmas.
3/11/70. |
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Extractos de artículos de prensa alusivos al Puente de Palo. |
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“(…) La historia de la creación o construcción de los cuatro populares kioskos data del año 1890. En una sesión del Ayuntamiento de dicha época, entre los muchos acuerdos, figura uno que dice que don Rafael Juan Roca solicita la instalación en el Puente de Palo o de Palastro un kiosko con destino a la venta de productos de su fabricación. En aquella sesión, el Ayuntamiento pleno acordó aprobar el proyecto primitivo cediéndole al mencionado señor Juan Roca la autorización necesario para ejecutar de su exclusiva cuenta y riesgo las obras de ensanche del mencionado puente, donde poder ubicar el kiosko.” “(…) El primero de los kioskos autorizados –en el mismo año se autorizó a construir uno en cada esquina del Puente de Palo– (…)” “(…) Con la desaparición del popular kiosko del bar ‘Polo’ o ‘El Suizo’, ya está perdiendo la ciudad uno de los rincones más acogedores e históricos. El popular kiosko, donde siempre estuvo el bar a donde iban a refugiarse los bohemios y artistas de la capital –y no digamos nada de todas las grandes figuras que han pasado por el Teatro Pérez Galdós– que siempre encontraron en sus ya destartaladas mesas, algo así como la ‘cátedra’ donde exponer y discutir sus ideas.”
Y porque el más popular de aquellos kioskos acaso sea el que cobijó durante los últimos sesenta años el más popular de los bares bohemios de la capital, es por lo que, al mencionarlo insistentemente, estamos dedicando algo así como el postrer recuerdo a los cuatro kioskos que tanto sabor le dan la Puente de Palo. (…)”
Pedro
GONZÁLEZ-SOSA. El
Eco de Canarias. 27/5/71. |
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Extractos de artículos de prensa alusivos al Puente de Palo. |
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“(…) En toda esta parte de Las Palmas que ahora desaparece para dejar paso a las exigencias de nuestro crecimiento urbano hay que ver, de una parte, la muerte de un mundo eminentemente popular, que ha tenido también su poesía y su bohemia, enmarcada esta última, principalmente, en el Polo, lugar de reunión de músicos y artistas, de escritores y poetas, de noches de teatro en las que siempre se daba el ‘salto’ al Polo, como un fugaz respiro en la representación.
Y si ese encanto bohemio lo tenía el Polo no es menos cierto que el aliento netamente popular, de bullicio, se centraba en los mercadillos municipales, que venían a ser como un zoco multicolor que daba sentido especial a toda aquella zona de las inmediaciones del Mercado.”
Luis
GARCÍA JIMÉNEZ.
Diario Las Palmas. 5/6/71. |
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| Al Puente de Palo, por los recuerdos | |||||||
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Bajo Lentini,
tuerzo a mi derecha
como algunas mañanas.
El aire antiguo se
mezcla con mi gente antigua.
Alguna vez tuve nueve
años
y pegado al viejo
"Polo" verde
había unos cuartillos.
Pastillas planas y
amarillas de sabor a plátano
me envolvieron en un
papel canelo y fino
más de una vez.
Un puñado por dos
perras y un perrillo.
Aquel hombre con sus
cestas grandes
de sardinas frescas de
barquillo en la acera.
Mis sandalias saltaban
con mis trenzas,
sin prisa,
sin saber de relojes
aburridos.
No voy a abrir los
ojos
no vaya a ser que al "puentepalo"
se lo trague el
asfalto,
y que a mi infancia,
barranco abajo,
me la pierda el
olvido.
Berbel
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